En Chile, instalar una red de agua potable o calefacción ya no se analiza únicamente desde el precio de la tubería.
Constructoras, inmobiliarias, instaladores sanitarios y empresas de mantenimiento están poniendo bastante atención en algo menos visible, pero decisivo: cómo se ejecutan las uniones y qué tan confiables serán después de cerrar muros, shafts y cielos. Una tubería PPR de buenas prestaciones puede acompañar una obra durante muchos años; una termofusión mal ejecutada, en cambio, puede convertir una unión de pocos centímetros en una reparación incómoda y costosa. En THC conocemos bien esa diferencia. Por eso creemos que trabajar con PPR exige buenos materiales, herramientas apropiadas y, sobre todo, método.
Cómo instalar tuberías PPR y conseguir una termofusión correctamente ejecutada
La termofusión parece sencilla cuando se observa desde fuera. Y, en cierto modo, lo es. La tubería y el fitting se calientan de manera controlada para posteriormente ensamblarse y formar una unión permanente. La dificultad aparece en los pequeños detalles: un corte inclinado, suciedad sobre la superficie, calentamiento incorrecto o una rotación innecesaria durante el acople pueden perjudicar un trabajo que parecía impecable.
Una característica particularmente interesante del sistema es que las uniones de las tuberías de polipropileno se realizan mediante termofusión, diferenciándose de procedimientos tradicionales aplicados en tuberías metálicas. Este método permite conseguir tiempos de montaje menores y trabajar sin llama, algo especialmente pertinente dentro de edificios habitados, remodelaciones y faenas donde existen restricciones para trabajos en caliente.
Primer paso, revisar tuberías, fittings y condiciones de trabajo
Antes de encender la termofusora conviene detenerse un minuto. Parece obvio, aunque en terreno ese minuto suele ahorrar bastante trabajo después.
Debe verificarse que la tubería y el fitting correspondan al sistema especificado para el proyecto, revisando diámetro, serie, aplicación y condiciones de presión y temperatura contempladas por ingeniería. Existen diferentes familias de tuberías de polipropileno destinadas a instalaciones de fontanería, calefacción y climatización, incluyendo alternativas reforzadas con fibra para determinadas exigencias de operación.
Antes de comenzar se recomienda:
Revisar que la tubería no presente golpes, contaminación o daños visibles.
Confirmar el diámetro de la tubería y del fitting.
Trabajar con matrices de termofusión correspondientes al diámetro instalado.
Mantener limpias las superficies que participarán en la unión.
Realizar un corte recto, limpio y sin deformar el extremo.
Marcar previamente la profundidad de inserción cuando el procedimiento del sistema así lo requiera.
Aquí aparece un detalle pequeño, casi quisquilloso, pero importante. El extremo no debería llegar deformado a la matriz. Una preparación descuidada puede alterar la geometría de entrada y terminar perjudicando la coaxialidad entre tubería y accesorio.
Segundo paso, preparar correctamente la termofusora
La termofusora debe encontrarse estable y equipada con las matrices correspondientes al diámetro que se está trabajando. No conviene iniciar una unión antes de que el equipo alcance las condiciones de operación establecidas para el sistema.
Los tiempos de calentamiento y manipulación no deben improvisarse ni extrapolarse de un diámetro a otro. Los parámetros específicos de temperatura, profundidad de inserción, calentamiento y enfriamiento deben corresponder a las especificaciones técnicas del producto y del sistema instalado.
Un instalador experimentado puede conocer perfectamente el procedimiento, pero eso no significa que deba trabajar de memoria cuando cambia el diámetro, la línea de tubería o las condiciones de la instalación. En una obra grande, donde pueden ejecutarse cientos de uniones, una pequeña desviación repetida muchas veces deja de ser pequeña.
Tercer paso, calentar y unir las piezas correctamente
Con el equipo preparado, la tubería y el fitting se introducen simultáneamente en sus respectivas matrices. La entrada debe realizarse alineada y de manera controlada.
Una vez cumplido el tiempo correspondiente, ambas piezas se retiran y se ensamblan inmediatamente, respetando la profundidad prevista y manteniendo su alineación. No es el momento de corregir mediante giros bruscos. Tampoco corresponde introducir excesivamente la tubería dentro del accesorio pensando que mientras más profunda quede, mayor será la seguridad. Puede ocurrir justamente lo contrario.
Después viene una parte bastante sencilla: esperar. La unión necesita estabilizarse antes de recibir esfuerzos mecánicos.
Cuando el procedimiento está correctamente ejecutado se consigue una unión propia de los sistemas de termofusión, pensada para mantener la continuidad de la instalación y reducir el riesgo de filtraciones. A esto se suma una característica propia del polipropileno que resulta especialmente atractiva para redes hidráulicas: no presenta los problemas de corrosión asociados a determinados materiales metálicos.
Checklist de errores comunes en la instalación de PPR
Antes de cerrar muros, cielos o shafts conviene revisar algunos errores que todavía aparecen en terreno:
Cortar la tubería diagonalmente o dejar su extremo deformado.
Termofusionar superficies húmedas, contaminadas o sucias.
Trabajar sin comprobar previamente diámetro y compatibilidad entre componentes.
Comenzar la termofusión antes de que el equipo alcance las condiciones correctas de trabajo.
Aplicar tiempos de calentamiento calculados a ojo.
Forzar excesivamente la tubería dentro del fitting.
Girar las piezas durante el ensamblaje para intentar alinearlas.
Mover o someter la unión a esfuerzos mientras todavía se encuentra estabilizándose.
Aplicar los mismos parámetros de calentamiento a diferentes diámetros.
Cerrar muros o sectores de difícil acceso sin efectuar previamente las verificaciones y pruebas correspondientes.
Una termofusión correcta debería verse ordenada, alineada y consistente. La homogeneidad del material tiene importancia desde la ingeniería, pero en terreno la calidad final depende también de algo bastante más cotidiano: que cada unión sea ejecutada siguiendo el procedimiento previsto y no simplemente la costumbre personal de quien instala.
Por qué la calidad de instalación importa tanto como la propia tubería
El PPR posee características que van bastante más allá de la facilidad de montaje. Entre ellas se encuentran la ausencia de corrosión, baja rugosidad interna, resistencia frente a distintos agentes químicos, baja conductividad térmica, ligereza y una menor necesidad de mantenimiento respecto de determinadas soluciones tradicionales.
Su baja rugosidad interior también tiene consecuencias prácticas. Una superficie interna con menor propensión a depósitos e incrustaciones ayuda a conservar las condiciones hidráulicas de la red durante el tiempo de servicio. Esto cobra particular relevancia cuando se proyectan instalaciones extensas, matrices o sistemas donde las pérdidas de carga pueden afectar el desempeño general.
Otro punto interesante es la manipulación. El menor peso de las tuberías y accesorios de polipropileno simplifica determinados trabajos dentro de la obra, especialmente cuando existen recorridos largos, instalaciones en altura o espacios donde mover materiales pesados termina consumiendo una cantidad considerable de horas de trabajo.
Por eso una instalación correctamente proyectada puede resultar apropiada para redes de agua potable, calefacción y diferentes aplicaciones hidráulicas. Pero existe una condición que nunca debería perderse de vista: las buenas propiedades del material no compensan una ejecución deficiente.
Seleccionar correctamente la tubería, respetar las especificaciones del proyecto, trabajar con herramientas adecuadas, controlar la termofusión y comprobar la red antes de entregarla forman parte de un mismo proceso. La tubería es una pieza del sistema. El fitting es otra. Y la instalación termina uniéndolo todo.
THC, soluciones PPR em Chile y soporte técnico para proyectos hidráulicos
En THC desarrollamos y ponemos a disposición del mercado chileno soluciones para conducción de agua orientadas a la construcción, infraestructura, industria y proyectos sanitarios. Nuestro portafolio contempla sistemas de PPR, PP-RCT, PPR reforzado, PEX y HDPE, junto con fittings, válvulas, accesorios y herramientas relacionadas con la instalación.
La experiencia de THC también comprende apoyo técnico para seleccionar soluciones de acuerdo con las condiciones particulares de cada proyecto. Una red hidráulica confiable comienza con un producto apropiado, pero alcanza su verdadero potencial cuando cada tubería, fitting y componente ha sido correctamente especificado, instalado y conectado.
